

POEMA RECITADO POR GONZALO EZEQUIEL FERNANDEZ.


distraerse siente que la mano avanza apenas y que sin alguna maniobra complementaria no conseguirá hacerla llegar nunca a la salida. Mejor todo al mismo tiempo, agachar la cabeza para calzarla a la altura del cuello del pulóver a la vez que mete el brazo libre en la otra manga enderezándola y tirando simultáneamente con los dos brazos y el cuello. En la repentina penumbra azul que lo envuelve parece absurdo seguir silbando, empieza a sentir como un calor en la cara aunque parte de la cabeza ya debería estar afuera, pero la frente y toda la cara siguen cubiertas y las manos andan apenas por la mitad de las mangas. por más que tira nada sale afuera y ahora se le ocurre pensar que a lo mejor se ha equivocado en esa especie de cólera irónica con que reanudó la tarea, y que ha hecho la tonteria de meter la cabeza en una de las mangas y una mano en el cuello del pulóver. Si fuese así su mano tendria que salir fácilmente pero aunque tira con todas sus fuerzas no logra hacer avanzar ninguna de las dos manos aunque en cambio parecería que la cabeza está a punto de abrirse paso porque la lana azul le aprieta ahora con una fuerza casi irritante la nariz y la boca, lo sofoca más de lo que hubiera podido imaginarse, obligándolo a respirar profundamente mientras la lana se va humedeciendo contra la boca, probablemente desteñirá y le manchará la cara de azul. Por suerte en ese mismo momento su mano derecha asoma al aire al frío de afuera, por lo menos ya hay una afuera aunque la otra siga apresada en la manga, quizá era cierto que su mano derecha estaba metida en el cuello del pulóver por eso lo que él creía el cuello le está apretando de esa manera la cara sofocándolo cada vez más, y en cambio la mano ha podido salir fácilmente. De todos modos y para estar seguro lo único que puede hacer es seguir abriéndose paso respirando a fondo y dejando escapar el aire poco a poco, aunque sea absurdo porque nada le impide respirar perfectamente salvo que el aire que traga está mezclado con pelusas de lana del cuello o de la manga del pulóver, y además hay el gusto del pulóver, ese gusto azul de la lana que le debe estar manchando la cara ahora que la humedad del aliento se mezcla cada vez más con la lana, y aunque no puede verlo porque si abre los ojos las pestañas tropiezan dolorosamente con la lana, está seguro de que el azul le va envolviendo la boca mojada, los agujeros de la nariz, le gana las mejillas, y todo eso lo va llenando de ansiedad y quisiera terminar de ponerse de una vez el pulóver sin contar que debe ser tarde y su mujer estará impacientándose en la puerta de la tienda. Se dice que lo más sensato es concentrar la atención en su mano derecha, porque esa mano por fuera del pulóver está en contacto con el aire frío de la habitación es como un anuncio de que ya falta poco y además puede ayudarlo, ir subiendo por la espalda hasta aferrar el borde inferior del pulóver con ese movimiento clásico que ayuda a ponerse cualquier pulóver tirando enérgicamente hacia abajo. Lo malo es que aunque la mano palpa la espalda buscando el borde de lana, parecería que el pulóver ha quedado completamente arrollado cerca del cuello y lo único que encuentra la mano es la camisa cada vez más arrugada y hasta salida en parte del pantalón, y de poco sirve traer la mano y querer tirar de la delantera del pulóver porque sobre el pecho no se siente más que la camisa, el pulóver debe haber pasado apenas por los hombros y estará ahi arrollado y tenso como si él tuviera los hombros demasiado anchos para ese pulóver lo que en definitiva prueba que realmente se ha equivocado y ha metido una mano en el cuello y la otra en una manga, con lo cual la distancia que va del cuello a una de las mangas es exactamente la mitad de la que va de una manga a otra, y eso explica que él tenga la cabeza un poco ladeada a la izquierda, del lado donde la mano sigue prisionera en la manga, si es la manga, y que en cambio su mano derecha que ya está afuera se mueva con toda libertad en el aire aunque no consiga hacer bajar el pulóver que sigue como arrollado en lo alto de su cuerpo. Irónicamente se le ocurre que si hubiera una silla cerca podría descansar y respirar mejor hasta ponerse del todo el pulóver, pero ha perdido la orientación después de haber girado tantas veces con esa especie de gimnasia eufórica que inicia siempre la colocación de una prenda de ropa y que tiene algo de paso de baile disimulado, que nadie puede reprochar porque responde a una finalidad utilitaria y no a culpables tendencias coreográficas. En el fondo la verdadera solución sería sacarse el pulóver puesto que no ha podido ponérselo, y comprobar la entrada correcta de cada mano en las mangas y de la cabeza en el cuello, pero la mano derecha desordenadamente sigue yendo y viniendo como si ya fuera ridiculo renunciar a esa altura de las cosas, y en algún momento hasta obedece y sube a la altura de la cabeza y tira hacia arriba sin que él comprenda a tiempo que el pulóver se le ha pegado en la cara con esa gomosidad húmeda del aliento mezclado con el azul de la lana, y cuando la mano tira hacia arriba es un dolor como si le desgarraran las orejas y quisieran arrancarle las pestañas. Entonces más despacio, entonces hay que utilizar la mano metida en la manga izquierda, si es la manga y no el cuello, y para eso con la mano derecha ayudar a la mano izquierda para que pueda avanzar por la manga o retroceder y zafarse, aunque es casi imposible coordinar los movimientos de las dos manos, como si la mano izqulerda fuese una rata metida en una jaula y desde afuera otra rata quisiera ayudarla a escaparse, a menos que en vez de ayudarla la esté mordiendo porque de golpe le duele la mano prisionera y a la vez la otra mano se hinca con todas sus fuerzas en eso que debe ser su mano y que le duele, le duele a tal punto que renuncia a quitarse el pulóver, prefiere intentar un último esfuerzo para sacar la cabeza fuera del cuello y la rata izquierda fuera de la jaula y lo intenta luchando con todo el cuerpo, echándose hacia adelante y hacia atrás, girando en medio de la habitación, si es que está en el medio porque ahora alcanza a pensar que la ventana ha quedado abierta y que es peligroso seguir girando a ciegas, prefiere detenerse aunque su mano derecha siga yendo y viniendo sin ocuparse del pulóver, sunque su mano izquierda le duela cads vez más como si tuviera los dedos mordidos o quemados, y sin embargo esa mano le obedece, contrayendo poco a poco los dedos lacerados alcanza a aferrar a través de la manga el borde del pulóver arrollado en el hombro, tira hacia abajo casi sin fuerza, le duele demasiado y haría falta que la mano derecha ayudara en vez de trepar o bajar inútilmente por las piernas en vez de pellizcarle el muslo como lo está haciendo, arañándolo y pellizcándolo a través de la ropa sin que pueda impedírselo porque toda su voluntad acaba en la mano izquierda, quizá ha caído de rodillas y se siente como colgado de la mano izquierda que tira una vez más del pulóver y de golpe es el frío en las cejas y en la frente, en los ojos, absurdamente no quiere abrir los ojos pero sabe que ha salido fuera, esa materia fria, esa delicia es el aire libre, y no quiere abrir los ojos y espera un segundo, dos segundos, se deja vivir en un tiempo frío y diferente, el tiempo de fuera del pulóver, está de rodillas y es hermoso estar así hasta que poco a poco agradecidamente entreabre los ojos libres de la baba azul de la lana de adentro, entreabre los ojos y ve las cinco uñas negras suspendidas apuntando a sus ojos, vibrando en el aire antes de saltar contra sus ojos, y tiene el tiempo de bajar los párpados y echarse atrás cubriéndose con la mano izquierda que es su mano, que es todo lo que le queda para que lo defienda desde dentro de la manga, para que tire hacia arriba el cuello del pulóver y la baba azul le envuelva otra vez la cara mientras se endereza para huir a otra parte, para llegar por fin a alguna parte sin mano y sin pulóver, donde solamente haya un aire fragoroso que lo envuelva y lo acompañe y lo acaricie y doce pisos.

PINK FLOYD, BIOGRAFIA.
Grupo británico de pop rock, integrado originalmente por Syd Barret (Cambridge, Reino Unido, 1946), Nick Mason (Birmingham, id.,1945), Roger Waters (Cambridge, Reino Unido, 1944) y Richard Wright (Londres, 1945). El grupo pasó por dos etapas bien definidas, la primera con Roger Waters y Syd Barret como líderes creativos (papel que asumió el guitarrista David Gilmour cuando aquél fue expulsado por sus problemas con las drogas), y la segunda tras la marcha de Roger Waters.
Su estilo musical psicodélico y las espectaculares puestas en escena de sus conciertos les confirieron una personalidad propia dentro del mundo de la música popular, hasta el punto de considerarlos como los padres de un nuevo estilo que se denominó rock sinfónico. Su popularidad mundial se empezó a gestar con la publicación, en 1973, del disco Dark side of the moon. En 1980 publicaron el que se convirtió en el disco más reputado del grupo, The Wall, del que tres años más tarde se extraería el filme animado del mismo título, protagonizado por Bob Geldof.
En 1983 y coincidiendo con el abandono de Waters, cuyo excesivo protagonismo había enrarecido la convivencia en el seno del grupo, éste se disolvió. Cuatro años más tarde, Mason, Wright y Gilmour se reunieron de nuevo, lo que originó un proceso judicial entablado por Waters sobre la propiedad del nombre original. Resuelto el caso a favor de David Gilmour y compañía, el grupo Pink Floyd regresó al mundo de la música con un disco que se convirtió en un éxito inmediato, A momentary lapse of reason (1987).

tres principios capitales del adiestramiento y disciplina budistas: La sabiduría (pañna), la conducta ética (sila) y la disciplina mental (samadhi).
Concentración es la disciplina que nos conduce a las cuatro etapas de dhyana, o absorción, en la primera etapa se abandonan los deseos y pensamientos apasionados e impuros, en la segunda, ya desaparecidas las actividades mentales, se desarrolla la tranquilidad y la "fijación unificadora de la mente", en la tercera surge la ecuanimidad consciente y en la cuarta desaparecen todas las sensaciones, tanto de dicha como de desdicha, de alegría y de pesar, permaneciendo en un estado de ecuanimidad y lucidez mental.
BIOGRAFIA
El trabajo diplomático de su padre lo llevó a nacer en la Ciudad de Panamá, el 11 de noviembre de 1928. Pese a que recién a los 16 años de edad se instalaría en México, nadie duda que Carlos Fuentes Macías es mexicano y uno de los mejores referentes de las letras aztecas. 
Este novelista y ensayista comenzó a estudiar historia y geografía mexicana desde niño. Sin embargo, su formación fue más amplia ya que, además de residir en Panamá, también vivió en Santiago de Chile y en Buenos Aires (Argentina) ante de llegar a México. A nivel académico, se licenció en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y cursó estudios de Derecho Internacional en la Universidad de Ginebra.
Su carrera en el mundo de las letras se inicia a través del periodismo, como colaborador de la revista “Hoy”. En esa época obtuvo además el primer lugar en un concurso literario organizado por el Colegio Francés Morelos.
Su primer libro (“Los días enmascarados”) fue publicado en 1954 y reúne distintos cuentos del autor. Luego seguiría con libros como “La región más transparente” (1958), “La muerte de Artemio Cruz” (1962), “Terra nostra” (1975), “Gringo viejo” (1985), “Cristóbal Nonato” (1987), “Los años de Laura Díaz” (1999), “La silla del Águila” (2003) y “Todas las familias felices” (2006), entre otros.
Carlos Fuentes ha tenido varios trabajos además de su labor como escritor. Estuvo en el Instituto Woodrow Wilson de Washington, fue embajador de México en Francia entre 1972 y 1978 y, en la actualidad, es miembro de la Universidad de Brown.
Su talento ha sido reconocido con el Premio Nacional de Ciencias (1984), el Premio Cervantes (1987), el Premio de Literatura Iberoamericana (1992) y el Premio Príncipe de Asturias (1994).
Este año, el escritor presentó el primer volumen de sus obras reunidas. También fue noticia al donar su acervo literario personal a la Biblioteca Nacional de México y por enfrentarse al embajador venezolano en México. El año próximo, cuando cumpla 80 años de edad, Carlos Fuentes disfrutará de un gran homenaje por las autoridades mexicanas.


La Katana era el arma tradicional de combate del Samurai. Por supuesto que el Samurai estaba entrenado en toda una diversidad de armas, se pueden contar la naginata, lanzas, arco y flechas y tambien en combate sin armas. Pero se sabia que cuando el Samurai desenfundaba su espada era mas temible que nunca, y raramente vencido. El entrenamiento empieza desde pequeño ( Ver Historia del Kenjutsu y Kendo ). Pero la finalidad de usar una espada no solo es tener un arma, mas bien es la unionmas mistica y noble que un guerrero puede hacer.
Un Samurai crecia y se hacia hermoso y sabio con su espada, con el tiempo se convirtio en parte de el, en parte de su espiritu. Era el simbolo del honor en el combate, el mas puro honor en combate. Un Samurai jamas permitia que nadie tocara su espada, de hacerlo significaria deshonor, y se castigaba con la muerte. Siempe llevaba su espada con el, inclusive mientras dormia. La union entre guerrero y metal eran como el fuego que tiempla la espada. De similar forma, la espada forma al guerrero en disciplina.
Es tradicional que antes y despues de un combate la katana era preparada con cuidado y paciencia por el Samurai. Se convirtio en mas un rito
que necesidad. El Samurai limpiaba las impurezas que habia en la afilada hoja, dejandola reluciente, luego se enfundaba, y se estaba listo para el combate.
El hijo del hombre es, sin duda, una de las obras de René Magritte que más repercusión. En ella, el artista yuxtapone imágenes características de su obra: la manzana, la pared y el personaje anónimo con bombín.
de encrucijada y de caricia girando en el viento de la frustración excitante como el horizonte ¡como un sexo insatisfecho hasta los últimos óvulos de la costa que se pierde de vista! ¡No quiero morir! me digo aullando con la apuesta perdida de otro día en plena sangre yo que insultaba a esos cargadores de inmundicias y a esos otros devoradores de migajas benditas por amor a la muerte exijo una piel de orquídeas bajo la demencia de las estrellas una injuria de prisionero secuestrado por las olas esas mujeres fanáticas insomnes en sus pobres hospitales de besos entre los fuegos nocturnos. Yo hijo de labores incompletas y regiones extrañas hijo de sementeras errantes y de matrices ansiosas hijo de corrientes de uñas hambrientas hijo de hembra fosforescente no quiero morir bajo mi piel bajo mi voz para vociferar en la sombra tras esos ventanales inmensos y empañados donde apoyan la frente criaturas de muralla y de lluvia...BIOGRAFIA
Kahlo, Frida (1907-1954), pintora mexicana que realizó principalmente autorretratos, en los que utilizaba una fantasía y un estilo inspirados en el arte popular de su país. Hija del fotógrafo judioalemán Guillermo Kahlo, Frida nació en Coyoacán, en el sur de Ciudad de México. A los 16 años, cuando era estudiante en la Escuela Nacional Preparatoria de esta ciudad, resultó gravemente herida en un accidente de camión y comenzó a pintar durante su recuperación. Tres años más tarde le llevó a Diego Rivera algunos de sus primeros cuadros para que los viera y éste la animó a continuar pintando. En 1929 se casaron.Influida por la obra de su marido, adoptó el empleo de zonas de color amplias y sencillas plasmadas en un estilo deliberadamente ingenuo. Al igual que Rivera, quería que su obra fuera una afirmación de su identidad
mexicana y por ello recurría con frecuencia a técnicas y temas extraídos del folklore y del arte popular de su país. Más adelante, la inclusión de elementos fantásticos, claramente introspectivos, la libre utilización del espacio pictórico y la yuxtaposición de objetos incongruentes realzaron el impacto de su obra, que llegó a ser relacionada con el movimiento surrealista. Sus cuadros representan fundamentalmente su experiencia personal: los aspectos dolorosos de su vida, que transcurrió en gran parte postrada en una cama, son narrados a través de una imaginería gráfica. Expresa la desintegración de su cuerpo y el terrible sufrimiento que padeció en obras como La columna rota (1944, colección Dolores Olmedo, Ciudad de México), en la que aparece con un aparato ortopédico de metal y con el cuerpo abierto mostrando una columna rota en lugar de la columna vertebral. Su dolor ante la imposibilidad de tener hijos lo plasma en Hospital Henry Ford (1932, colección Dolores Olmedo), en la que se ve a un bebé y varios objetos, como un hueso pélvico y una máquina, diseminados alrededor de una cama de hospital donde yace mientras sufre un aborto. Otras obras son: Unos cuantos piquetitos (1935, colección Dolores Olmedo), Las dos Fridas (1939, Museo de Arte Modernos de México) y Sin esperanza (1945, Dolores Olmedo).Expuso en tres ocasiones. Organizó las exposiciones de Nueva York de 1938 y de París de 1939 a través de sus contactos con el poeta y ensayista surrealista francés André Breton. En abril de 1953 expuso por primera vez en la galería de Arte Contemporáneo de Ciudad de México. Un año después murió. El matrimonio Kahlo-Rivera fue miembro del Partido Comunista Mexicano. El día de su entierro, el féretro de Frida fue cubierto con la bandera del partido, un hecho que fue muy criticado por toda la prensa nacional. Su casa de Coyoacán fue transformada en Museo y lleva su nombre.


rnas..si no fuera por el dolor que al verlas me causaba....